Mary Flora Bell, la niña asesina que se prostituía junto a su madre

En Inglaterra durante los años 60′ resonó el nombre de una pequeña llamada , ” Mary Flora Bell”.
Mary tuvo una niñez tormentosa pues su madre tenía solo 16 años cuando la tuvo, la madre de Mary era una trabajadora sexual por lo que nunca se supo quién era su padre.
El mundo de Mary estaba rodeado de drogas, alcohol y sexo, a los 4 años su madre decidió meterla en “su negocio” pues la hizo observar cuando tenia sexo con sus clientes. A los 8 años la obligó a prostituirse vendiendo su virginidad. Vale destacar que  su madre también abusaba de ella ya que le pedía ser parte de tríos sexuales con sus clientes.
Según psicólogos esto detonó la psicopatía de Mary pues cuando estaba sola desquitaba su dolor torturando animales hasta matarlos.
Sólo era cuestión de tiempo para que se detonara esta bomba de tiempo. El 25 de Mayo de 1968 apareció muerto en una casa abandonada un pequeño de 4 años llamado Martín Brown , las autoridades declararon que Martín fue asfixiado y golpeado brutalmente con un objeto contundente.
Mary con 11 años de edad y su amiga Norma de 13 habían sido las responsables de este homicidio y no perecian sentir culpa, incluso 2 días después del asesinato ellas entraron a una guardería a generar destrozos y robos , dejando una nota donde Mary escribio… ” YO ASESINE… ASI QUE TAL VEZ VUELVA”.
Pasaron 2 meses y volvieron a perpetuar su siguiente asesinato esta vez el de el pequeño Bryan Howe de 3 años en esta ocasión el sadismo era más intenso, pues Bryan fue estrangulado y marcado en el abdomen con una “M” y parte de sus genitales fueron mutilados.
Meses después de que las autoridades esperaran las investigaciones, Mary y Norma fueron detenidas, así las autoridades calificaron a Mary como una asesina serial.
Después de la detención, Norma declaró que ella huyo de el lugar cuando Mary empezó a utilizar las navajas para la mutilación.
Norma fue puesta en libertad ya que se presentaron pruebas que ella persuadía a Mary para no cometer estos actos.
Los psicólogos declararon a Mary como una psicópata así que el juez decidió sentenciarla a 12 años de tratamiento educativo y psicológico en una clínica psiquiátrica, después de su liberación Mary trato de borrar su pasado cambiando de nombre y residencia en varias ocasiones ya que constantemente era asediada por la prensa y las personas que estaban resentida con sus actos hasta que en 2003 la suprema corte le otorgo el anonimato de por vida y no se supo más de ella.