Uno de los casos criminales más estremecedores de Australia volvió a generar impacto en todo el mundo. En el año 2000, Katherine Knight asesinó brutalmente a su pareja, John Price, en una vivienda de Aberdeen y luego realizó una macabra escena que dejó sin palabras incluso a los investigadores más experimentados del país.
Según la investigación judicial, la mujer atacó al hombre mientras dormía y le provocó decenas de heridas con un cuchillo. Después del crimen, mutiló el cuerpo y preparó restos humanos en la cocina de la casa, en un episodio que fue considerado por la Justicia australiana como una de las escenas más perturbadoras registradas en la historia criminal del país. La policía encontró además la mesa servida y distintas evidencias que mostraban un nivel extremo de violencia y planificación.
Durante el juicio se conoció que Katherine Knight tenía antecedentes de agresividad y violencia con anteriores parejas. Finalmente fue condenada a prisión perpetua sin posibilidad de libertad condicional, convirtiéndose en la primera mujer en Australia en recibir esa sentencia. El caso sigue siendo recordado mundialmente por la brutalidad del crimen y el fuerte impacto psicológico que causó en investigadores, jueces y la sociedad.

















