Una de las profesiones más inusuales relacionadas con los funerales ha despertado curiosidad en distintos países por el misterio que genera durante las ceremonias de despedida.
Por una tarifa determinada, algunas personas pueden contratar a una mujer vestida completamente de negro para asistir al funeral y mostrar un profundo duelo durante todo el evento. Así lo explica un artículo de Hechos Aclarados.
La mujer permanece en silencio, mantiene una actitud melancólica y evita revelar cualquier información sobre su identidad o su supuesta relación con el fallecido. Esto suele provocar todo tipo de preguntas y especulaciones entre familiares y asistentes.
El servicio busca añadir un elemento de misterio y dramatismo a la ceremonia, convirtiendo a la desconocida en una figura que llama la atención sin pronunciar una sola palabra.
Aunque pueda parecer una idea moderna o sacada de una película, la práctica tiene antecedentes históricos. En diversas culturas alrededor del mundo existieron los llamados plañideros profesionales, personas contratadas para expresar públicamente el dolor y el luto durante los funerales.


















