La protagonista de esta historia fue Meghan Reinertsen, una actriz y niñera estadounidense que viajaba de regreso a Estados Unidos tras pasar unos días en Portugal. Después de aterrizar en Newark, tomó un vuelo de conexión hacia Indianápolis, pero poco después de despegar comenzó a sentirse cada vez peor.
Según relató ella misma en TikTok, llevaba un malestar intenso en el estómago y, aproximadamente media hora después del inicio del vuelo, tuvo que correr al baño del avión. Allí pasó cerca de 90 minutos sufriendo un episodio extremo de diarrea y vómitos, mientras la tripulación intentaba asistirla como podía.
Meghan contó que se sentía tan débil que no podía salir del baño ni siquiera durante el aterrizaje, por lo que los auxiliares de vuelo le permitieron permanecer allí hasta que el avión tocó tierra. Cuando el resto de los pasajeros bajó, ella tuvo que ser retirada en silla de ruedas.
La situación fue considerada tan grave a nivel sanitario que el avión necesitó una limpieza especial con personal preparado para tratar posibles riesgos biológicos. Por ese motivo, la siguiente salida de la aeronave fue cancelada, afectando a decenas de pasajeros que esperaban continuar su viaje.
Tiempo después, según expresa Hechos aclarados, Meghan explicó que todo habría sido causado por una intoxicación alimentaria, posiblemente después de comer una hamburguesa poco hecha antes de viajar. Aunque la historia se volvió viral por lo insólita que parecía, ella pidió disculpas públicamente a las personas afectadas por la cancelación y aseguró que fue una de las experiencias más humillantes y dolorosas de su vida.


















