Hell’s Belle, como se la conoció después de que se descubriera su reincidente afición por el asesinato, habría asesinado a más de 40 personas entre 1884 y 1908 antes de desaparecer sin dejar rastro, supuestamente fingiendo su propia muerte en un incendio. Belle estaba especializada en hacerse con el dinero del seguro de vida de sus víctimas.



















