Luego de la fuerte repercusión que generaron sus declaraciones sobre la existencia de solo “dos sexos, masculino y femenino”, de “ideologías siniestras” y una catarata de dichos desinformativos, la vicejefa de Gobierno de la Ciudad, Clara Muzzio, publicó un texto en sus redes en el que quiso justificar su postura ultraconservadora y falta de rigor científico.
Muzzio sostuvo que gran parte de la ESI “tiene poco que ver con la educación sexual y mucho con la formación ideológica”. También afirmó que el programa no logró mejorar los indicadores de infecciones de transmisión sexual (ITS) y vinculó el aumento de enfermedades como la sífilis, la gonorrea, la clamidia y el VIH con sus contenidos.
Ese vínculo causal no está demostrado empíricamente ni por la propia funcionaria. Es cierto que en los últimos años aumentaron distintos indicadores vinculados a las ITS. Sin embargo, no existe evidencia científica que permita concluir que ese incremento fue provocado por la ESI. Es más, varias organizaciones ya denunciaron que fue por la desfinanciación en los programas sanitarios y de cuidado de la salud sexual por parte del gobierno de Javier Milei.
“Se insiste en desinformar sobre una herramienta educativa de prevención y cuidado, científicamente validada y acorde a cada edad. La ESI cuida, previene y permite pedir ayuda a tiempo, desarmar mandatos y estereotipos nocivos de género y abrazar la diversidad. Más ESI. Menos violencia”, sostuvieron desde Amnistía Internacional Argentina.
En el tramo final del texto, la titular de la Legislatura Porteña celebró las modificaciones impulsadas por el Gobierno nacional respecto de los tratamientos de afirmación de género para menores y cuestionó el régimen anterior.
Finalmente, la vicejefa volvió a cuestionar la interrupción voluntaria del embarazo y sostuvo que los padres no deben ser reemplazados por el Estado en la crianza de sus hijos.
Esa también constituye una definición ideológica lejos de la evidencia, ya que la Ley 26.150 establece que la educación sexual forma parte del derecho a la educación y dispone que su implementación debe respetar. © Redes LGBT


















