Jeanne Calment nació en 1875 y falleció en 1997, convirtiéndose en la persona con la vida más larga confirmada de la historia: ¡Vivió 122 años y 164 días! Pero lo más sorprendente de todo, aparte de su edad, es el estilo de vida que llevó durante sus largos años.
Comenzó a fumar a los 21 y no lo dejó hasta los 117. Todos los días bebía vino tinto, comía casi un kilo de chocolate a la semana y disfrutaba de distintos tipos de alimentos ricos como el aceite de oliva y el vino de oporto.
A pesar de no llevar la mejor alimentación según lo recomendado por los expertos, Jeanne superó a su hija y a su nieto en longevidad y se mantuvo mentalmente lúcida hasta sus últimos días. Su sorprendente caso ha llegado a manos de los médicos: se teoriza entre la genética, la resistencia al estrés e incluso la suerte, pero su secreto permanece sin respuesta.
Jeanne definitivamente no siguió las pautas de los nutricionistas, pero rompió récords. Quizá, la clave para tener un buen envejecimiento sea simplemente vivir la buena vida.


















