En abril de 1984 Queen lanzó un video que fue más escandaloso que la canción en sí. I Want to Break Free se convirtió en un hito del rock… pero también en un dolor de cabeza para conservadores, puritanos y programadores de MTV.
En el video:
Freddie Mercury aparece como ama de casa… con minifalda, tetas falsas, tacones y su bigote intacto.
Roger Taylor es una colegiala.
Brian May tiene ruleros.
John Deacon es una viuda.
Todo era una parodia de una telenovela inglesa (Coronation Street), idea de la esposa de Taylor.
Dirigido por David Mallet, el mismo de Bowie e Iron Maiden.
¿El problema? En Estados Unidos no entendieron el chiste (o no quisieron).
MTV lo prohibió.
Queen se negó a tocar en EE.UU. en represalia.
En Rock in Rio 1985, el tema sonaba hasta en los velorios. Una periodista brasileña le preguntó a Freddie si la canción era una “salida del clóset”. Él, con cigarro en mano y cara de “me tienes harto”, respondió:
“La escribió John Deacon. Un tipo felizmente casado y con cuatro hijos. No sé de dónde sacan todo eso”.
Pero en el fondo… todos sabíamos que I Want to Break Free decía más de lo que decía. Aunque fuera simple, casi como de Palito Ortega, la actitud, el gesto y la osadía de Freddie lo convertían en un manifiesto de libertad pura.
Pasaron 7 años hasta que MTV lo programó sin censura.
Mercury ya no estaba vivo para verlo.
Lo más triste no fue el escándalo. Lo más triste fue que el video más famoso de Queen después de Bohemian Rhapsody no fue comprendido en su época.
¿Todo ese escándalo por un hombre con peluca y minifalda? © lashistoriasdelrocklml


















