«El movimiento fue tan brusco que se pasó pal otro lado», explicó Guerardo Merrete, dueño del supermercado «Carero», lugar donde acaeció el lamentable suceso.
La cajera, de iniciales Q.L.P.H., comunicó el importe al cliente y, una vez que este le arrimó la tarjeta, le pidió el pin dando un giro tan fuerte para evitar mirarlo, que se quebró el cuello. Se desnucó.
Inmediatamente fue socorrida y trasladada a un nosocomio cercano a que se le practiquen sendos estudios.



















