La ex tenista Jelena Dokic, de los abusos de su padre a volver a pensar en el suicidio

La croata Jelena Dokic dejó su huella en el mundo del tenis por haber sido número 4 del mundo en 2002 y por haber alcanzado las semifinales de Wimbledon 2000. Pero también es muy recordada por haber sufrido terribles abusos de su padre (Damir, que ejercía a su vez de entrenador). Retirada del profesionalismo en 2014 por una lesión, vivió más pesadillas tras dejar los courts: una profunda depresión la llevó a refugiarse en la comida, llegó a pesar 120 kilos e, incluso, estuvo al borde del suicidio. En las últimas horas, sacudió al mundo de las raquetas con un posteo en el que confesó haber estado cerca de quitarse la vida en abril pasado, saltando desde un piso 26.

“28.04.2022. Casi me tiro del balcón del piso 26 y me quito la vida. Nunca olvidaré el día. Todo está borroso. Todo está oscuro. Sin tono, sin imagen, nada tiene sentido… solo lágrimas, tristeza, depresión, ansiedad y dolor. Los últimos seis meses han sido duros. Ha sido un llanto constante en todas partes. Desde esconderme en el baño cuando estoy en el trabajo para secarme las lágrimas para que nadie lo vea hasta el llanto imparable en casa entre mis cuatro paredes ha sido insoportable. Los sentimientos constantes de tristeza y dolor simplemente no desaparecen y mi vida se ha hecho añicos. Me culpo a mí misma, no creo que sea digna de amar y tengo miedo”, relata, con extrema crudeza, Dokic, ganadora de diez títulos de la WTA (seis en singles y cuatro en dobles).

Jelena Dokic con su padre (y por entonces entrenador) Damir Dokic, que tuvo un trato abusivo con ella.
Jelena Dokic con su padre (y por entonces entrenador) Damir Dokic, que tuvo un trato abusivo con ella.

“También sé que todavía tengo muchas cosas por las que estar agradecida y luego empiezo a odiarme a mí misma porque al sentirme así siento que no estoy agradecida porque no debo estarlo ya que quiero terminar con todo. Un círculo vicioso en mi cabeza. El resultado: casi saltando desde mi balcón del piso 26 el 28 de abril. Nunca olvidaré el día, solo quería que el dolor y el sufrimiento se detuvieran. Me salí del borde, ni siquiera sé cómo logré hacerlo. Obtener ayuda profesional me salvó la vida”, prosiguió la exdeportista, que en su momento adquirió la nacionalidad australiana.

Dokic contó su traumática experiencia para tratar de ayudar a las personas que padecen algo similar. “Esto no es fácil de escribir, pero siempre he sido abierta, honesta y vulnerable con todos ustedes y creo profundamente en el poder de compartir nuestras historias para ayudarnos a superar las cosas y ayudarnos unos a otros. Estoy escribiendo esto porque sé que no soy la única que está luchando. Solo sé que no estoy sola. No voy a decir que estoy muy bien ahora, pero definitivamente estoy en el camino de la recuperación. Algunos días son mejores que otros y a veces doy un paso adelante y luego un paso atrás, pero estoy luchando y creo que puedo. superar esto. Creo en lo siguiente: está bien sentir lo que estoy sintiendo. Está bien sentirse triste, solo sigue luchando y regresa. Eso es lo que estoy tratando de hacer y eso es lo que me mantiene en marcha. No te avergüences de lo que sientes. Está bien sentirse así y puedes recuperarte. Es posible, solo sigue creyendo. Los amo a todos y aquí está luchar y sobrevivir para vivir y ver otro día. Volveré más fuerte que nunca”.

En el Día Mundial de la Salud Mental, en noviembre pasado, la extenista balcánica confesó -también a través de sus redes sociales- los problemas por los que había pasado y el intento de suicidio que había vivido en el pasado. Fue entonces cuando relató haber padecido depresión, ansiedad y trastorno de estrés postraumático, culpando de todo ello a su padre. Hace un tiempo, además, se sinceró en un libro autobiográfico, en donde dio cuenta de los abusos de su papá, una persona violenta que en su momento recibió una sanción de la WTA para asistir a los torneos. Jelena confesó que su padre la maltrataba físicamente desde la infancia, que la castigaba cuando perdía y que las palizas la habían dejado casi inconsciente en algunas ocasiones, sobre todo en los torneos de 2000.

Tras la publicación del posteo en Instagram, muchos seguidores, amigos y excompañeros del circuito de tenis le enviaron mensajes de apoyo a Dokic, quien ya había vivido un momento conmovedor durante el último Australian Open: ocurrió cuando la francesa Alizé Cornet se clasificó -por primera vez- a los cuartos de final en uno de los cuatro majors, celebró en forma emotiva y extendió el momento de sensibilidad en la entrevista posterior al match realizada en el court y por Dokic.

“También me gustaría dedicarte un aplauso a ti porque eres un ejemplo de cómo pasar página y seguir adelante. Fuiste una increíble jugadora y ahora eres una increíble comentarista” , le dijo Cornet a la balcánica, que acabó llorando, en alusión a su recuperación después de sus problemas. Ambas se abrazaron y el público en el escenario central del Melbourne Park les obsequió una ovación.

Dokic, que en su momento irrumpió con fuerza en el circuito (con solo 16 años se hizo popular tras derrotar por 6-2 y 6-0 en la primera ronda de Wimbledon 1999 a la talentosa suiza Martina Hingis, que ese año había ganado Australia y llegado a la final de Roland Garros) y poco a poco se fue apagando por los abusos sufridos por su padre, sigue luchando con esfuerzo, intentando -dentro de sus posibilidades- hablar de salud mental y ser un sostén para otros que viven la misma pesadilla.

Si tú o alguien que conoces está considerando quitarse la vida, contacta inmediatamente con tu Línea Nacional de Prevención al Suicidio:

México: (55) 5259-8121, o visita http://www.saptel.org.mx/

EEUU: 1-800-273-TALK (8255), o visita suicidepreventionlifeline.org

Argentina: 135 (línea gratuita) (011)5275-1135 o visita https://www.casbuenosaires.org.ar/

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