Cada vez que se aborda el debate sobre el trabajo sexual, el foco suele estar puesto en mujeres cis o trans. Sin embargo, en los últimos años comenzó a consolidarse un fenómeno que rompe con esa lógica histórica: el crecimiento del trabajo sexual masculino, impulsado principalmente por la crisis económica y por una demanda que, lejos de retraerse, muestra signos de expansión. En San Juan ponen en evidencia esta situación con datos concretos.
Según datos aportados por AMMAR San Juan (Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina), en la provincia se contabilizan actualmente alrededor de 70 hombres dedicados al trabajo sexual. Si bien el número es menor en comparación con el de mujeres, resulta significativo en un sector tradicionalmente feminizado.
De acuerdo con lo que explicó Mariana Castro, referente de AMMAR en la provincia vecina, la mayoría de los hombres que se incorporan a la actividad son jóvenes que encuentran en el trabajo sexual una alternativa laboral o un ingreso complementario frente a la falta de oportunidades.


















