En 2014, médicos sudafricanos realizaron el primer trasplante de pene exitoso en Tygerberg Hospital, con impacto internacional.
El paciente, de 21 años, había perdido el órgano tras una circuncisión ritual fallida, práctica peligrosa frecuente.
La operación, de nueve horas, fue liderada por el urólogo André van der Merwe y su equipo.
Comunidad Bilógica explica que, se emplearon técnicas microquirúrgicas para reconectar vasos sanguíneos, nervios, uretra y tejido eréctil, logrando restablecer funciones sexuales y urinarias.
Sorprendentemente, la recuperación fue más rápida de lo previsto: en tres meses el paciente logró plena funcionalidad.
Seis meses después, la pareja del joven quedó embarazada, confirmando la viabilidad reproductiva del trasplante en humanos.
El procedimiento brindó esperanza a víctimas de circuncisiones fallidas, asociadas a amputaciones, estigmatización social, traumas psicológicos e incluso suicidios.
El éxito abre un campo médico pionero, con potencial para aplicarse también en casos de cáncer o disfunción severa.


















