Si alguna vez has visto a un grupo de cuervos rodeando a uno de sus compañeros sin vida, no estás viendo un simple acto de tristeza. Lo que presencias es una de las estrategias de supervivencia más avanzadas del reino animal.
Los científicos han descubierto que estos animales no se reúnen solo por «duelo», sino para realizar una auténtica investigación de la escena del crimen. Al observar el cuerpo de un compañero, los cuervos analizan qué pudo haber causado su muerte para evitar que les pase lo mismo. Es una lección de aprendizaje social: si detectan a un depredador o una persona sospechosa cerca del cuerpo, grabarán esa amenaza en su memoria y alertarán a toda la colonia.
Tienen una capacidad asombrosa para reconocer rostros humanos y pueden guardar rencor durante años si asocian a alguien con el peligro. Básicamente, están usando la muerte de uno para salvar la vida de todos los demás. Es inteligencia colectiva llevada al siguiente nivel.


















