Cada 28 de junio se conmemora el Día Internacional del Orgullo LGBT+, en recuerdo de los disturbios de Stonewall (1969), cuando una redada policial en un bar de Nueva York desató la chispa de un movimiento que hasta hoy sigue reclamando derechos, dignidad y visibilidad.
El Stonewall Inn era un lugar frecuentado por personas LGBTQ+, y las redadas policiales eran comunes en la época. Sin embargo, la noche del 28 de junio de 1969, la comunidad LGBTQ+ se enfrentó a la policía, marcando el inicio de una nueva era de activismo y resistencia.
Los disturbios de Stonewall inspiraron a la formación de organizaciones como el Frente de Liberación Gay y la Alianza de Activistas Gay, y un año después se celebraron las primeras marchas del Orgullo en Nueva York, Los Ángeles, San Francisco y Chicago.
Lo que empezó como una protesta espontánea se convirtió en un símbolo de resistencia global. Hoy, miles de personas en todo el mundo marchan no solo para celebrar la diversidad, sino para exigir lo que aún falta:
No criminalización
Igualdad legal real
Educación inclusiva
Respeto y representación
En más de 60 países ser LGBT+ sigue siendo delito. En otros, el rechazo social y la violencia siguen marcando la vida de millones.
Pero también hay espacios de conquista: marchas multitudinarias en São Paulo, Madrid, Ciudad de México, Toronto o San Francisco. Eventos, arte, cultura, activismo y fiesta… porque el orgullo también es alegría, memoria y futuro.
Este año, el lema del Orgullo en Madrid es: «Educación, derechos y paz: Orgullo que transforma».



















