Gertrude Baniszewski, la madre torturadora

Gertrude Baniszewski era una mujer con problemas de salud que fumaba todo el día y vivia con sus 7 hijos de diferentes padres. Su única forma de sustento eran las pensiones que recibía de los padres de sus hijos, por eso, cuando dos desconocidos tocaron a su puerta en el verano de 1965 y le pidieron que se hiciera cargo de sus hijas a cambio de 20 dólares a la semana, ella acepto sin dudarlo.
Al principio, Sylvia de 16 años y su hermana Jenny de 15 años, vivieron con normalidad en la casa de Gertrude e incluso se llevaban bien con los hijos de esta.
Cuando el primer cheque no llegó a tiempo, Gertrude decidió azotar a las niñas con un cinturón, como Jenny no resistió el castigo, Sylvia se ofreció para recibirlo por su hermana, el cheque llego días de despues e incluso los padres de las niñas las visitaron y como parecía que todo estaba en orden se volvieron a marchar.

  • Clasificación: Asesina
  • Características: Los médicos forenses describieron el caso como «el caso de abuso físico más terrible del estado de Indiana»
  • Número de víctimas: 1
  • Fecha del crimen: 26 de octubre de 1965
  • Fecha de detención: 26 de octubre de 1965
  • Fecha de nacimiento: 19 de septiembre de 1929
  • Perfil de la víctima: Sylvia Marie Likens, 16
  • Método del crimen: Hemorragia cerebral, shock y desnutrición
  • Lugar: Indianápolis, Estados Unidos (Indiana)
  • Estado: Condenada a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional el 24 de mayo de 1966. Sentencia modificada. Condenada de 18 años en prisión a cadena perpetua. Obtiene la libertad condicional el 4 de diciembre de 1985. Muere el 16 de junio de 1990

Cuando Sylvia empezó a trabajar en una tienda Gertrude se molestó porque supuestamente pasaba mucho tiempo allí, por lo cual decidió golpearla con una barra de madera de un centímetro de espesor. Cuando se cansaba de golpearla, le delegaba este trabajo a su hija Paula, quien disfrutaba del poder sobre Sylvia.
A medida que pasaba el tiempo, Gertrude desarrolló una inmensa aversión hacia Sylvia lo cual permitía que otros también le hicieran daño. Tambien comenzó a quemarla con cigarrillos encendidos. Despues Gertrude se convenció de que Sylvia era una prostituta y no merecía vivir con todos los demás por lo que decidió enviarla al sótano y alimentarla, sólo con galletas y agua, entonces la jovencita comenzó a sufrir deshidratación y desnutrición.
Algunos jóvenes solían visitar la casa sólo para divertirse maltratando a Sylvia. Incluso Paula, la hija de Gertrude le aplicaba sal en las heridas. Tiempo después, la malvada mujer obligó a la niña a escribir una carta donde aceptaba ser una prostituta y describió diversos actos sexuales.
Más tarde, Sylvia se resignó y dejó de luchar por su vida, entonces Gertrude decidió desnudarla y dejarla así de ahí en adelante. Todos los días decenas de personas visitaban el sótano para golpear, morder, quemar e incluso abusar sexualmente de Sylvia sin que ella pudiera hacer nada al respecto.
En una ocasión Gertrude obligó a la niña a introducirse una botella de coca cola de vidrio por la vagina, entonces la botella se rompió dentro de ella y le provocó múltiples heridas en sus genitales. Acto seguido, y mientras uno de los visitantes al sótano la sostenía, la mujer escribió en el estómago de Sylvia con un hierro caliente : “Soy una prostituta y estoy orgullosa de ello”
Al día siguiente la niña estaba hablando incoherencias y todo su cuerpo presentaba heridas, quemaduras y hematomas, además, apestaba pues no le permitían bañarse. Luego, Gertrude decidió mojarla con la manguera del jardín, pero Sylvia no reaccionó pues estaba muerta.
Uno de los visitantes decidió llamar a la policía pensando que podrían revivirla, obviamente esto no sucedió. Mientras tanto la policía declaró que este era el peor caso de maltrato en la historia del estado de Indiana.

El Juicio de Gertrude Baniszewski

Durante el juicio, Gertrude trató de zafarse de sus culpas y dijo que todo había sucedido a sus espaldas. Sin embargo, los chicos declararon que ella era quien alentaba los maltratos hacia Sylvia.
La hija mayor de Gertrude, Paula, fue condenada a cadena perpetua pero recibió su libertad luego de 7 años en prisión.
Los chicos que solían torturar a Sylvia fueron llevados al reformatorio con condenas de 21 años pero luego fueron dejados en libertad condicional.
Gertrude Baniszewski recibió condena a cadena perpetua pero finalmente fue dejada en libertad en 1984 y falleció en 1990, antes de morir reconoció su culpabilidad y dijo que todo era producto de sus problemas personales y algunas medicinas que tomaba en aquel entonces.
El caso de Sylvia Likens inspiro las películas “The Girl Next Door” y “An American Crime“.