Durante la campaña presidencial 2024, Kamala Harris enfrentó ataques implacables por su apoyo a los derechos de las personas trans. ¿Qué sucedió desde entonces en las filas demócratas?
La política anti-trans viene dominando la agenda republicana desde que comenzóel segundomandatode Donald Trump, sin escatimar prejuicios y prohibiciones.
El sitio de noticias Axios envió tres preguntas a 11 posibles candidatos presidenciales demócratas de 2028 para probar cómo responderían ahora. Las preguntas fueron:
-¿Deberían las niñas trans poder participar en deportes femeninos?
-¿Cree que los jóvenes trans menores de 18 años deberían poder recibir bloqueadores de la pubertad y hormonas?
-¿Cuál es su respuesta a la pregunta: ‘¿Puede un hombre convertirse en mujer?’
De los demócratas sólo respondió el exsecretario de Transporte, Pete Buttigieg, el exjefe de gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emmanuel, y el gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro. Harris, la representante Alexandria Ocasio-Cortez (New York), el gobernador de Illinois JB Pritzker, el senador Cory Booker (New Jersey), el gobernador de Kentucky Andy Beshear, el senador Chris Murphy (Conetticut), el representante Ro Khanna (California) y el gobernador de California Gavin Newsom no respondieron.
Según se desprende de las respuestas, la mayoría de los demócratas apoyan los derechos de las personas trans (aunque algunos plantean dudas sobre la participación deportiva) y esa posición probablemente será predominante en los candidatos 2028. Son muchos los que espera que, tras este período Trumpiano de tanta oscuridad, le siga algo, al menos, un poco mejor.


















