Christine de Pizan, según Redes LGBT, fue una filósofa, poeta humanista y escritora francesa, nacida en Venecia. Su obra más conocida es La ciudad de las damas (1405). Es considerada la precursora del feminismo occidental y se sitúa en el inicio de la llamada «Querella de las mujeres», un debate literario surgido en torno a la situación de las mujeres y su defensa frente a la situación de subordinación que marcaba la época. Así escribía Chrisrine;
«Desde que tengo uso de razón, he debido escuchar que las mujeres somos criaturas de intelecto limitado, débiles e impuras. No soy la única, pero hasta donde yo sé, sí soy la primera que toma su pluma en defensa de mi sexo para rebelarme contra un discurso lleno de prejuicios y falsedades. Lo podemos leer en el Evangelio, en la carta que San Pablo escribió a los Corintios: “Que las mujeres callen en las asambleas, pues no les está permitido hablar; más bien, que se sometan, como dice la ley. Si quieren aprender algo, que pregunten en casa a sus maridos, pues es indecoroso que las mujeres hablen en la asamblea”.
«Me llamo Christine de Pizan y he dedicado mi vida a combatir la violencia y la injusta opresión que sufrimos las mujeres desde hace siglos, sustentada en prejuicios morales y biológicos que nos colocan en un lugar secundario de la Creación. Ahora ya, a los 54 años, vivo retirada en el convento de Poissy, al oeste de París. Nací en Venecia en 1364, hija de Tommaso da Pizzano, un médico y sabio boloñés que fue consejero del Carlos V de Francia. Tuve una infancia feliz y privilegiada porque mi padre, hombre de mente abierta, decidió educarme.Tuve una infancia feliz y privilegiada porque mi padre, hombre de mente abierta, decidió educarme junto a mis hermanos varones Paolo y Aghinolfo, en contra de la opinión de nuestra madre, que creía ?que no merecía la pena perder el tiempo intentando cultivar a las mujeres como ella o yo. Aprendí a leer y a escribir, recibí lecciones de historia, filosofía o medicina y tuve acceso a la inmensa biblioteca real del rey de Francia en el palacio del Louvre.
He decidido entregar mi vida por la Libertad de ĺas mujeres. Es un precio que estoy dispuesta a pagar.»



















