Es hermosa por dentro y por fuera. Está ubicada en pleno centro, y cualquiera que desconoce o descree de los aterradores relatos, que son secreto a voces en Cipolletti, lo daría todo por vivir en semejante mansión.
Pero la supuesta casa embrujada de Irigoyen y Sáenz Peña, vuelve a ser mirada de reojo. En su momento, un valiente vecino se acercó dispuesto a brindar su escalofriante y exclusivo testimonio sobre su dramática experiencia en el lugar. Él es un comerciante muy estimado del centro, quien confió que “tuve dos parejas amigas que estuvieron allí. Fui varias veces y hasta pasé una noche en esa casa. Intenté dormir pero no pude pegar un ojo…”. Mira de reojo preocupado.
“Vi que salieron varias notas y digo por ahí les sirve mi palabra. Lo único que les pido es no publicar mi nombre y no porque no sea verdad lo que cuento sino para no herir susceptibilidades ni que se enojen los dueños de la casa”, argumenta este cincuentón, con domicilio sobre calle 9 de Julio a pocas cuadras de la morada tenebrosa.


















