Gracias al equipo de investigadores de la Universidad de Calgary y liderado por Dan Oblak, han conseguido observar este fenómeno por primera vez.
Desde hace algún tiempo, se tiene conocimiento de que todos los seres vivos emiten una radiación luminosa, aunque esta es demasiado tenue. Por ello, es imposible verla para el ojo humano, y se conoce como emisión fotónica ultradébil (UPE).
El resplandor microscópico del que te hablamos es generado por procesos metabólicos internos y su presencia es constante en tanto el organismo se encuentre con vida. Sin embargo, este fulgor se desvanece en el momento en el que la vida se extingue.

















