Más allá de toda ideología, según informa Redes LGBT, sigue siendo un enigma psicológico de estos tiempos qué pasa por la cabeza de un miembro del colectivo LGBT que es, a la vez, funcionario, ministro o legislador libertario.
¿Le parecerá que los dichos de Milei en Davos que hasta merecieron una marcha «no fueron para tanto»? ¿Creerá que los prejuicios y burlas antigay del Gordo Dan y otros personajes del stream Carajo no son contra él? Misterios de la mente de algunos.
Lo cierto es que uno de estos, el libertario Damián Arabia, fue a un boliche LGBT+ y le cantaron en la cara «la patria no se vende».
Arabia es diputado de La Libertad Avanza y cercano a Patricia Bullrich, y fue descubierto en el boliche LGBT+ Pop Hereje de Buenos Aires. Lo reconocieron y le cantaron: «La patria no se vende».
Arabia, que dijo hace unos meses que hay mas gente que llega a fin de mes ahora que cuando asumió Milei, tuvo que soportar la frase que más se escuchó cuando se votaba la ley de extranjerización de la tierra. Por eso, dado que no parece un personaje que vaya a empatizar ni con el colectivo LGBT ni con persecuciones o reclamos populares, tal vez -solo tal vez- le sirviera este reproche para reflexionar sobre las ideas que defiende. Aunque lo más probable (lo mas seguro, diríamos) es que prefiera los insultos y los prejuicios de su jefe político. Suerte con eso, Damián.


















