Los tres residen en Santo Tomé, en la provincia de Santa Fe. Walter y Aldana habían estado juntos durante 13 años cuando empezaron a pensar en la idea de incluir a Fiama. Ella era una amiga de los dos, trabajaba en una de las empresas de Walter y tenía una relación cercana con la familia. Asi nos lo cuenta Redes LGBT.
Antes de que comenzaran a discutir seriamente sobre una relación de tres, Walter tuvo un sueño en el que estaba en pareja con Fiama. Con el tiempo, la confianza entre Walter y Fiama fue creciendo. Aldana también estableció su propia relación con ella y finalmente sugirió que intentaran ser una triada.
En ese momento, Fiama atravesaba una situación complicada con sus hijos y dedicaba gran parte de su día al trabajo. Cuando Walter le propuso mudarse, su primera pregunta fue qué opinaba Aldana. Después de comprobar que la idea había surgido de ella, aceptó. Sin embargo, antes de seguir, hablaron con los niños. Un mes más tarde, Fiama y sus hijos se mudaron al lugar donde vivían Walter y Aldana.
Los tres viajaron a Montevideo para realizar una ceremonia el 30 de mayo pasado. Walter lo presentó como un casamiento ante la sociedad. Sin embargo, esta unión no cuenta con reconocimiento legal. Tanto la ley argentina como la uruguaya solo consideran el matrimonio entre dos personas y aún no permiten que tres personas establezcan ese vínculo legalmente.
La familia habita en un terreno donde hay dos viviendas. En una de ellas viven los seis hijos que cohabitan con ellos: cuatro de Fiama y dos de Walter y Aldana. Los tres adultos residen en la otra casa. Walter suele viajar con frecuencia por su trabajo. Durante esos días, Aldana y Fiama se encargan de la mayoría de las actividades del hogar.
Cuando viajan juntos, también adaptan los espacios en los lugares donde se hospedan. En los hoteles generalmente piden habitaciones triples y juntan la cama de matrimonio con la cama individual para que los tres puedan dormir. «Si hay amor, vivir en tres es posible,» concluyen.










