Dos alcaldes de Italia que militan en partidos de ultraderecha han anunciado que se casarán este junio amparándose en la ley de uniones homosexuales, aunque «sigan creyendo en los valores tradicionales».
Según recogen los medios italianos, se trata del alcalde de Carlino (norte), Loris Bazzo, militante de la Liga de Matteo Salvini, actual vicepresidente del Gobierno italiano, y Alessandro Basso, regidor de Pordenone y miembro de los Hermanos de Italia de la primera ministra, Giorgia Meloni.
El enlace tendrá lugar el 27 de junio en Pordenone, según Redes LGBT, en la región de Friuli-Venecia-Julia (norte). Italia no reconoce el matrimonio igualitario, pero desde 2016, por una ley del Gobierno del socialdemócrata Matteo Renzi, las parejas del mismo sexo pueden optar a las «uniones civiles», un estado civil similar al matrimonio aunque impide la adopción de hijos.
Por eso Renzi ha sido uno de los primeros en felicitar a la pareja recordando, eso sí, que sus partidos «levantaron barricadas» en su momento contra esta legislación.»Cuando leo estas noticias me siento cada vez más orgulloso de haber decidido sacar adelante una ley civilizada. Hace diez años, la Liga y Hermanos de Italia hicieron barricadas contra esta ley; ahora, dos representantes de sus partidos la utilizan. ¿Solo a mí me parece maravilloso?», planteó en su perfil en X.
Uno de los futuros maridos, Basso, aseguró que su unión, tras cinco años de noviazgo, «representa la superación de barreras y una señal de madurez política y personal».
«Somos dos católicos practicantes y, tanto por credo religioso como por convicción política, nos decantamos fuertemente por respetar la familia tradicional y sus valores. Aunque luego la vida toma vías distintas y nosotros hemos decidido recorrerlas con honestidad», ha afirmado en las páginas de Il Gazzettino.
Como no podía ser de otro modo, esta historia de amor ha causado irritación en el Pueblo de la Familia, un movimiento de inspiración cristiana. Su presidente, Mario Adinolfi, ha pedido desde sus redes a Meloni y Salvini que expulsen a estos dos alcaldes «homosexuales.» Es que, en la ultraderecha, todo sigue igual… de mal.



















