Jon Brower Minnoch (1941–1983) sigue siendo la persona más pesada documentada, llegando a casi 635 kg, con solo 185 cm de altura.
Según Comunidad Bilógica Desde la infancia acumuló peso rápidamente: a los 12 años pesaba 133 kg y a los 22 ya alcanzaba 178 kg.
Durante su vida adulta mantuvo entre 360 y 408 kg de masa retenida por edema generalizado y grasa extrema.
En 1978 sufrió falla cardíaca y respiratoria; su ingreso requirió más de 12 bomberos y camillas especiales.
Hospitalizado en la Universidad de Washington, se le prescribió dieta de 1 200 kcal/día; perdió unos 419 kg en dos años.
Aunque fue el mayor descenso de peso jamás registrado, su cuerpo ya estaba seriamente dañado tras décadas de sobrecarga.
Recuperó peso tras hospitalización, alcanzando cerca de 363 kg al momento de fallecer, por paro cardíaco y fallo respiratorio.
Este caso extremo demuestra cómo la obesidad combinada con edema masivo impacta múltiples sistemas: cardiovascular, pulmonar y endocrino.
Además subraya la dificultad de revertir daños crónicos pese a pérdidas dramáticas de peso, resaltando la fragilidad fisiológica.




















