Tras su ejecución en 1793, la cabeza de María Antonieta fue exhibida ante la multitud. Su cuerpo terminó en una fosa común… y solo años después fue recuperado.
La Revolución no solo la mató: quiso borrar su memoria.
María Antonieta fue ejecutada el 16 de octubre de 1793 en la guillotina tras ser condenada por el tribunal revolucionario francés.
Las razones principales fueron cargos de alta traición, conspiración con potencias extranjeras (como Austria) contra la Revolución Francesa, y el desvío del tesoro nacional.
















