Estatua de basalto que muestra a una pareja en un acto sexual, una obra fundamental del arte erótico precolombino originaria de Costa Rica, esculpida aproximadamente entre los años 1000 d.C. y 1500 d.C.
La figura presenta, segùn un editorial de Historia y Arqueologìa, con gran claridad, a un hombre detrás de una mujer; el hombre lleva un sombrero plano y sostiene con firmeza los hombros de la mujer, mientras ella tiene las rodillas un poco flexionadas para mantener el equilibrio y soportar el peso.
Para las culturas antiguas que poblaron el territorio costarricense, estas representaciones tenían un significado más profundo que el placer o la reproducción. El acto sexual era visto como un símbolo importante de fertilidad, bienestar comunitario y crecimiento espiritual del ser humano. Además, consideraban la sexualidad como una fuerza natural poderosa e impredecible, a menudo relacionada con ideas de agresividad y poder místico.
Un aspecto importante en la imagen de esta escultura es que no hay ropa. No se trata solo de desnudez, ya que en muchas culturas precolombinas de la zona, el cuerpo desnudo era símbolo de alto rango y estatus social. Esto se debe a que las personas de clases trabajadoras y agrícolas necesitaban usar ropa y protección para soportar su arduo trabajo en el campo, por lo que estar sin ropa era un privilegio de los líderes y figuras importantes.
La escultura está incluida en colecciones históricas de arte antiguo, destacando en lugares como la Galería Barakat.










