Debbi Wood fue apodada “la mujer más celosa del mundo” por una razón: cada vez que su esposo salía, ella le exigía que se sometiera a un detector de mentiras para asegurarse de que no le estaba ocultando nada.
Además, le controlaba qué podía ver en la televisión para evitar que mirara a otras mujeres.
Todo comenzó cuando Steve, su pareja, le mencionó que “no tenía nada que ocultar” y que incluso se haría una prueba de polígrafo para demostrarlo. Debbi tomó la frase literalmente y compró uno. Desde entonces, cada salida de Steve podía terminar con cables, sensores y una sesión de interrogatorio.
Aunque la pareja se casó, Debbi nunca bajó la guardia. En una entrevista en 2013, reconoció que no quería “dejarlo escapar” y que sus celos venían de relaciones anteriores donde fue engañada.
Algunos medios reportaron que Debbi fue diagnosticada con un trastorno delirante, lo que contribuyó a su comportamiento controlador. A pesar de todo, Steve seguía diciendo que la amaba y aceptaba sus reglas… aunque eso implicara pasar por un polígrafo cada vez que iba al supermercado.


















