El viernes 15 de Agosto, Juan Sabin fue hacia Rheo (Crobar), una de las fiestas gay mas convocantes en BsAs, acompañado con un amigo.
Allí, a la salida del boliche cuando los dos agresores, que lo esperaban adentro de un auto, lo atacaron brutalmente, uno de ellos diciendo «Déjamelo a mí, que siempre quise pegarle a uno de estos».
Posteriormente, lo golpearon, le rompieron la mandíbula, y Juan precisó una operación de 7 millones de pesos y tiene la mandíbula inmovilizada: el precio de ser homosexual en el entorno homofóbico violento estructural de hoy en día.
A Juan no le pegaron para robarle: le pegaron por ser homosexual, y pudo haber sido un homicidio.



















