Elliot Page regresa a las portadas, pero en esta ocasión hay algo aún más impactante que una revista: la serenidad de un hombre trans siendo genuinamente él mismo. Asì lo indica un interesante articulo de Redes LGBT
🔺 En la primera edición de moda masculina de New York Magazine, Page aparece en «Los chicos en los baños», una sesión de fotos creada por Ryan McGinley en los históricos Russian Turkish Baths del East Village, en Nueva York. Sin camiseta, vistiendo pantalones cortos azules y con los brazos cruzados, se une a artistas como Troye Sivan, Mike Faist y Marlon James en la sesión. Sin embargo, lo que comunica Elliot va más allá de la moda.
🔺 Durante muchos años, las personas trans han tenido que justificar su existencia, argumentar sobre sus cuerpos y pedir autorización para estar en ciertos espacios. Por eso, hay un significado profundamente político en una imagen tan cotidiana: un hombre trans accediendo a un ámbito tradicionalmente masculino y ocupándolo sin disculparse. “Solo hace un par de años que me sentía con ganas de ir a un lugar y relajarme así, en mi cuerpo”, dijo Page. Tal vez ahí resida lo realmente innovador. No tener que demostrar nada. No tener que explicar quién eres. No tener que transformar cada aparición pública en un manifiesto. Simplemente existir.
🔺 Tras sus portadas en Time y Esquire, Elliot Page vuelve a poner un cuerpo trans en el centro de la atención. Esta vez, no desde el escándalo ni la controversia, sino desde algo que también representa una forma de triunfo: LA LIBERTAD DE SENTIRSE CÓMODO EN SU PROPIO CUERPO.
🔺 Porque existir también implica ocupar lugares. Porque mostrarse es igual a visibilidad. Y porque cada vez que una persona trans puede vivir con normalidad, hay un poco más de libertad para los demás.










