Una situación que parecía salida de una película de terror desencadenó una respuesta de las fuerzas del orden y de los bomberos en un centro médico de Gales.
De este modo, Leon Gillespie accedió al techo del hospital Ysbyty Glan Clwyd vestido completamente de negro y portando un objeto que se asemejaba a una guadaña. Su apariencia provocó que varias personas lo identificaran como la Muerte misma, mientras permanecía en la cima del edificio durante cerca de 50 minutos.
Este evento causó alarma, lo que llevó a la intervención de la policía y bomberos para manejar la situación.
No obstante, cuando el asunto fue llevado a juicio, Gillespie dio una aclaración sorprendente: afirmó que su disfraz no representaba a la Muerte, sino a un cuervo.
Finalmente, se reconoció culpable de causar inconvenientes en el hospital y recibió una penalización de 200 libras.
Cabe resaltar que, lo que él consideró un simple disfraz se transformó en un suceso inesperado para quienes estaban en el hospital. © zeitech_historias













