La edición número 35 de la Marcha del Orgullo se realizará el 7 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires, un día antes de la visita del papa León XIV, prevista para el 8 de noviembre. El Gobierno porteño había dispuesto inicialmente la suspensión del evento por el operativo de la visita papal.
De este modo, un un giro respecto de lo que se venía discutiendo en los últimos días, finalmente los organizadores de la marcha y el Gobierno de la Ciudad llegaron un acuerdo para que la marcha se desarrolle como estaba previsto.
Junto al Gobierno de la Ciudad llevamos adelante un trabajo conjunto en el que ambas partes intercambiamos propuestas y alternativas. Gracias a esa capacidad de diálogo y acuerdo, encontramos una solución que permite compatibilizar la Marcha con el operativo previsto por la visita del Papa y garantizar las condiciones necesarias para su realización”, expresó la organización en su comunicado oficial.
Agregaron: “El diálogo, la organización y una voluntad política compartida demostraron que, trabajando juntos, era posible garantizar ambos acontecimientos sin resignar derechos”. Minutos más tarde, el gobierno de la Ciudad expresó a través de un comunicado: “Desde el Gobierno de la Ciudad trabajamos junto a las organizaciones que integran la comisión organizadora de la Marcha del Orgullo para encontrar una solución que permita realizarla y, al mismo tiempo, llevar adelante el operativo previsto por la visita del Papa. El diálogo, la coordinación y la buena voluntad de todos hicieron posible este acuerdo. Vamos a trabajar para que ambos acontecimientos se desarrollen en las condiciones necesarias”.
La movilización recorrerá entonces, como es habitual, el centro porteño, con lugares como el Obelisco, el Congreso y la Avenida de Mayo como parte del trayecto previsto, y se espera una convocatoria de la misma escala que en ediciones anteriores. Días atrás, la situación parecía encaminarse en otro sentido. Macri había confirmado un acuerdo para posponer la fecha. “El año pasado ellos mismos la pospusieron también, con lo cual no es una fecha que está escrita en piedra”, planteó. El mandatario recordó que la convocatoria había sido reprogramada en 2025 por otro evento. Pero las organizaciones propusieron mantener la fecha del 7 de noviembre. Y ganaron.
La organización de la marcha no se trata solo de una tradición. La legislación porteña reconoce la autonomía de las organizaciones para definir cuándo se realiza. © Redes LGBT










