Robert Sarah es un cardenal de la Iglesia Católica nacido en Guinea, en África Occidental, y se ha consolidado como una de las figuras más influyentes del catolicismo actual.
De carácter discreto y convicciones firmes, es reconocido por su defensa clara de la tradición, de la doctrina moral cristiana y de la centralidad de Dios en la vida espiritual.
Fue ordenado sacerdote a una edad temprana y vivió de cerca la persecución política en su país durante periodos de regímenes autoritarios, permaneciendo fiel a la Iglesia incluso en contextos de alto riesgo personal.
Con el paso de los años, fue llamado al Vaticano, donde ocupó cargos de gran responsabilidad, entre ellos el de prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
Autor de libros leídos en todo el mundo, Sarah es conocido por sus reflexiones críticas sobre el secularismo, la pérdida del silencio interior y lo que considera una profunda crisis espiritual en Occidente, ganándose respeto tanto entre fieles como entre líderes religiosos.


















