Durante el primer día, el útero se contrae con fuerza para desprender el revestimiento interno que no se usó (el endometrio).
Estas contracciones son provocadas por sustancias llamadas prostaglandinas, que también pueden causar calambres, dolor lumbar, fatiga y náuseas.
En pocas palabras: el cuerpo está expulsando tejido y sangre, y esos movimientos musculares intensos son los responsables del dolor típico del primer día.

















