David Parker Ray “El asesino de la Caja de Juguetes”

David Parker Ray (nació el 6 de noviembre de 1939  y murió el 28 de mayo de 2002) Fue un asesino en serie norteamericano, quien violó, torturó y asesinó a varias mujeres. Por cierto, la policía ya sospechaba que había matado a más de 60 personas en la ciudad de Truth or Consequences, en New Mexico. Se le conoce como el Asesino de la Caja de Juguetes (Toy-Box Killer).

Solían llamar a la ciudad Palomas Hot Springs, pero todo eso cambió en 1950 cuando la ciudad se renombró oficialmente a sí misma Truth or Consequences (Verdad o Con secuencias). El extraño nombre surgió cuando el exitoso programa televisivo Truth or Consequences, presentado por Ralph Edwards, estaba celebrando su décimo año en pantalla. Como medida publicitaria, se organizó un concurso en el que se invitaba a participar a ciudades de todo Estados Unidos, si querían cambiar de nombre. Palomas Hot Springs, de Nuevo México, ganó el concurso.

La ciudad, comúnmente llamada “T or C”, se convertiría en el hogar de uno de los hombres más diabólicos que ha visto la faz de la Tierra. David Parker Ray se graduó de la Escuela Secundaria de Valley, Albuquerque, en 1957. Dos años después, se casó con una chica del pueblo, se metió en el Ejército de Estados Unidos y fue trasladado al extranjero. Pasó tres años en el ejército y aprendió a ser mecánico. En 1961, se divorció, se volvió a casar y volvió a divorciarse, todo eso en un período de seis meses.

En 1966, a los 26 años, David se casó con Glenda Burdine en Albuquerque. Un año después, Glenda dio a luz a una hija, a la que se le puso de nombre Glenda Jean pero a la que todos llamaban Jessie. Tres años después, David obtuvo su certificado de mecánico de aviones y durante los dos años siguientes enseñó mecánica de motores en la conocida Escuela Espartana de Aeronáutica. Todas las personas que conocían a David Parker Ray le querían y decían que era un genio de la mecánica.

Durante todo ese tiempo, David viajaba constantemente, siempre trabajando en puestos bien pagados del sector. En esos años, su tercera esposa obtuvo el divorcio. Durante todos sus viajes, se mantuvo en estrecho contacto con su hija Jessie, que ya era una adolescente.

David llegó a sentirse fascinado por el sexo sadomasoquista. Se asentó en Elephant Butte, ciudad cercana a T or C, en una casa rodante doble. Al lado de su casa, había otra más pequeña que él llamaba “la caja de juguetes”. Allí era donde David llevaba a las víctimas que secuestraba.

La caja de juguetes fue concebida después de darle muchas vueltas al asunto y planificarlo todo meticulosamente. La caseta estaba equipada con sistemas de poleas, esposas y una silla ginecológica, con estribos y todo. Se rumoreaba que David torturaba a chicas, en su mayoría drogadictas o prostitutas, en ese lugar. Una incluso se quejó y David fue detenido por la policía. Explicó que era verdad que era amante del sexo duro y que era proclive a la práctica sadomasoquista de atar a su acompañante, pero siempre con su consentimiento. No se le imputó ningún cargo y se siguieron sucediendo las víctimas.

En 1995, Jessie se fue a vivir con su padre en la casa rodante de Elephant Butte. No tardó en hacerse cliente habitual de los bares y sitios por donde andaban los drogadictos en T or C. Mientras estaba de fiesta, conoció a la atractiva y alta Kelli van Cleave. Las dos mujeres, que bebían mucho alcohol, se hicieron grandes amigas. Una noche, después de mucho beber y fumar marihuana, Jessie invitó a Kelli a su casa para despejarse tomando un café. En cuanto Kelli entró en la casa, David le puso un cuchillo en la garganta y mientras tanto Jessie le colocó un collar de perro con pinchos. Luego, la sacaron de la casa principal y la llevaron a “la caja de juguetes”, donde la desnudaron y la colocaron en la silla ginecológica. Se le hizo escuchar una cinta de cinco minutos, producida y narrada por David, en la que éste explicaba que la tendrían cautiva varios días y que la harían sufrir muchísimo. No valía la pena gritar porque la caseta era a prueba de sonidos. Después de que sus captores se cansaran de ella, le darían drogas y no recordaría lo que le había pasado. Luego, la liberarían. Al oír esto, Kelli perdió el conocimiento.

No es necesario pasar revista a los abusos sexuales y mentales que sufrió Kelli durante tres días y tres noches. Al final la llevaron a la casa de su suegra, donde a David le agradecieron por regresar a casa a la nuera drogadicta. Patrick, su esposo desde hacía 16 días, no estaba tan agradecido. Pensó que entre su mujer y David debía haber habido escarceos amorosos, así que la echó de la casa. David llevó a Kelli hasta un bar de T or C.

Marie Parker, de veintiún años, era madre soltera de dos hijos y se ganaba la vida vendiendo su cuerpo. Conoció a Jessie en un bar de T or C. Jessie, que era adicta a las drogas y al alcohol, se hizo buena amiga de Marie. Al cabo de poco tiempo, Marie fue atraída hasta “la caja de juguetes”. Después de que Marie aguantó dos días de tortura, un ex amante, Roy Yancy, fue llevado a Elephant Butte, donde vio a Marie desnuda y casi moribunda. Amenazado de morir de un disparo, estranguló a Marie con una cuerda. Jessie, David y Yansy envolvieron el cuerpo en una manta y la llevaron al desierto, donde enterraron el cadáver. Aunque a Marie se le echó en falta, pronto cayó en el olvido.

Cindy Lea Hendy primero fue amiga de Jessie y luego de su padre. A principios de 1999, cuando Jessie se fue a visitar a familiares en Galveston (Texas), su amiga Cindy se fue a vivir con David. David la tenía tan dominada que sólo fueron necesarios unos meses para que fuera entrenada para conseguir víctimas para la famosa caja de juguetes.
La prostituta Angélica Montang se trasladó a T or C en 1998. Conoció a Cindy Hendy en un bar y, con engaños, la llevaron a la terrible caja de los juguetes. Así empezó su tortura, sodomía y violación. Cuando la pareja se cansó de abusar sexualmente de su víctima la llevaron a una cierta distancia y la dejaron tirada en la carretera. La mujer sobrevivió. Paró a un conductor que pasaba por allí. Al principio, Angélica y su padre, al que le contó las vejaciones a las que fue sometida, iban a matar a David y a Cindy. Repentinamente, el padre falleció de muerte natural, y Angélica dejó correr el asunto.

Una retahíla de prostitutas seguía pasando por “la caja de juguetes”. Es de suponer que los horrores habrían continuado muchos años más, de no haber sido por Cynthia Vigil, una prostituta que se montó en el vehículo de David con la promesa de 30 dólares por practicar sexo oral. En vez de eso, la llevaron a casa y se vio sometida a los abusos sexuales de Cindy y David. Durante su estancia allí, Cindy le dijo que David había atrapado a cientos de chicas a lo largo de los años. Algunas habían sido drogadas para que no recordasen sus vejaciones y otras habían sido llevadas a la frontera con México, donde habían sido vendidas como esclavas sexuales.

Una tarde, mientras David estaba fuera, Cindy dejó “la caja de juguetes” para ver la televisión. Cynthia vio las llaves de sus esposas en una mesa cercana. Pudo colocar sus pies alrededor de las patas de la mesa y arrastrarla hasta su cama. Logró abrir las esposas pero, cuando lo estaba haciendo, Cindy volvió, gritó y le estrelló una lámpara a Cynthia en la cabeza. Cynthia agarró el punzón para romper el hielo y logró golpear a Cindy varias veces en la cabeza, dejando a su adversaria inconsciente. Cynthia, la primera chica que logró escapar de “la caja de juguetes”, salió corriendo por la carretera.

Entre tanto, Cindy logró llamar a David, quien volvió apresurado a la casa. Recogió a Cindy y se marcharon juntos.

Llegaron demasiado tarde. Cynthia había dado parte del delito y la pareja asesina fue detenida por la policía.

Cynthia, a la que no se le habían suministrado drogas para que no recordara sus vejaciones, dio un informe detallado de los abusos sexuales que había sufrido a manos de sus captores.

El resultado de la serie de investigaciones y juicios estaba cantado. Jessie Ray, a cambio de brindar pruebas contra su padre, fue sentenciada a nueve años de cárcel, con suspensión de seis. Como había cumplido tres años de cárcel antes de su enjuiciamiento, fue puesta en libertad.

Roy Yancy se declaró culpable de asesinato en segundo grado y conspiración para cometer un asesinato en el caso de Marie Parker. A cambio de su cooperación para el enjuiciamiento de David, fue sentenciado a 30 años de cárcel, 10 de los cuales serían suspendidos. Tendrá derecho de libertad condicional en el año 2020.

Cindy Lea Hendy también colaboró con la fiscalía dando pruebas contra David. Se declaró culpable de múltiples delitos con respecto a Cynthia Vigil y fue sentenciada a 36 años de cárcel.

David Parker Ray, después de una serie de juicios, fue sentenciado a un total de 223 años de cárcel. Habría tenido derecho a la libertad condicional en el año 2100, pero el 29 de mayo de 2002, su sentencia pasó a ser puramente teórica. Y es que ese día David Parker Ray, quien, según muchos creen, llegó a matar a entre 14 y 60 chicas, murió de un ataque al corazón en la cárcel.