Se llama Verónica Evangelina Prieto, es de Argentina, y encontró su vocación religiosa a los 21 años. Ha cautivado al público con su encanto y sus recetas en el canal El Gourmet. Sin embargo, su nombre vuelve a aparecer por un tema que afecta a millones de personas: la inclusión de la comunidad LGBT+ en la Iglesia Católica.
Su mensaje de bienvenida plantea una cuestión incómoda: ¿cómo puede una institución que habla del amor hacer que tantas personas LGBT+ se sientan excluidas por su orientación sexual o identidad de género? Durante muchos años, muchas personas debieron elegir entre su creencia y el derecho de vivir su identidad sin restricciones. Hubo familias que echaron a sus hijos, creyentes que se alejaron de sus comunidades, y personas que crecieron sintiéndose inadecuadas por amar de manera distinta.
El papa Francisco promovió un mensaje más inclusivo y dejó una frase que se hizo famosa en todo el mundo: «La homosexualidad no es un delito». Sin embargo, esta apertura en la pastoral no significó que la doctrina católica cambiara completamente. Y ahí se encuentra la contradicción: ¿es suficiente con decir que todos son bienvenidos si aún hay obstáculos para aceptar plenamente sus amores y sus familias?
Desde el canal de noticias de Redes LGBT afirman con claridad que nadie debería ocultar quién es para poder mantener su fe, su familia o su comunidad. No buscamos una inclusión parcial. Demandamos respeto, dignidad y derechos. Porque las personas LGBT+ no requieren que nadie les dé permiso para existir, amar o creer.










